Esta situación se modifica para bien o para mal en otras provincias de nuestro extenso territorio y nuestro sector lo sabe porque lo vive diariamente y aprendimos, aunque no nos guste, a llevar este tipo de vida o sobrevida (de sobrevivencia). En ese aprendizaje y búsqueda de alternativas las redes solidarias y colectivas son cruciales.
El contexto que empeora con una devaluación no solo monetaria sino también y en consecuencia de los derechos humanos, claramente repercute en nuestro proyecto La Casita Coope. Producir, trabajar y generar condiciones dignas de laburo es una constante lucha cuando la Universidad Pública a la que asistimos cotidianamente está en riesgo, cuando la inseguridad nos violenta en un efecto cadena por la propia marginalidad, cuando existe una dificultad enorme para poder invertir en mejoras y aumentar nuestros salarios, cuando no alcanza con un solo trabajo y a veces con dos tampoco, cuando la ausencia del Estado nos vende con políticas de migajas soluciones estructurales, etc. etc.
Como no somos ajenos a este contexto y como la gestión del próximo gobierno nacional es responsable de cada una de las dimensiones de nuestras vidas como trabajadores del sector de la economía solidaria y también como estudiantes de la universidad pública que somos todxs lxs que conformamos este proyecto, necesitamos pronunciarnos y compartir nuestras reflexiones de cara a las elecciones del domingo.
La Casita es una cooperativa de trabajo gastronómica que busca generar puestos y condiciones laborales que trasciendan la mirada meramente productivista y económica. Entendemos que laburar es una obligatoriedad para nosotrxs estudiantes, disidencias, de clase baja y media baja. No hacerlo no es una opción. Consideramos al trabajo como UNA de las tantas dimensiones de nuestras vidas, y por eso no puede ocupar toda nuestra disponibilidad mental y física. Para sostener esta mirada reflexionamos constantemente sobre qué derechos nos merecemos como seres humanos, como trabajadores y como estudiantes, y qué deseos y necesidades no estamos dispuestxs a negociar a costa de la productividad y eficiencia.
Algunos de nuestros pilares son el derecho a la salud, la educación, la recreación y el ocio y la igualdad de género. Lejos de considerar que cada unx se salva solx y cada unx tiene solamente lo que se merece, para garantizar estos derechos apostamos a la construcción en comunidad, ya que para La Casita Coope no hay libertad individual sino colectiva y solidaria. En un reconocimiento de clase entendemos que los problemas de cada unx estan enmarcados en opresiones mayores de carácter social, contextual y político. Las necesidades, hostilidades pero también las proyecciones y deseos que tenemos responden a nuestras similares y a la vez diversas trayectorias, orígenes, condiciones, experiencias laborales, etc. y entendemos que de manera colectiva y horizontal podemos hacer de esta sociedad un lugar mucho más habitable para todxs.
Estas características que nos definen claramente están ligadas a una lectura sobre la crisis social y económica, sabemos –porque lo vivimos– que los trabajadores no tenemos la vida que merecemos, la cooperativa no es una romantización del escenario, es un proyecto para hoy y mañana, una salida que a diferencia de otras cree posible estar mejor sin explotar a nadie. En ese sentido, tratamos de mantener esta coherencia con los productos que ofrecemos porque el eje de dignidad, salud y no-explotación atraviesa nuestra pregunta sobre qué vendemos, a quiénes y con qué intenciones. La cocina tiene un valor ideológico en tanto busca garantizar productos de calidad y apostar cada vez más a la alimentación consciente respecto a otras especies y la relación productiva con el territorio que habitamos. La dignidad y la salud para nosotrxs no son posibles sin reconocer la complejidad de nuestro escenario ecológico y territorial. En ese sentido, hoy nos preguntamos ¿la libertad de quienes? ¿Acaso libertad y explotación no son antónimos? Para nosotrxs sí y si es necesario afrontaremos la lucha por los sentidos que la derecha siempre trata de apropiarse.
En tanto los derechos sigan siendo un privilegio La Casita Coope no va a hablar de individuos libres sino siempre de salida colectiva; en tanto la alimentación saludable sea cada vez más una idea imposible porque primero está el hambre, La Casita Coope va a apostar a la construcción de redes comunitarias; y en tanto se busque retroceder en derechos laborales que conciben a lxs trabajadorxs como seres humanos, La Casita va a ser cada vez más cooperativa, horizontal y revolucionaria.
Esta perspectiva exige y cree en una presencia del Estado que pueda reconocer nuestras condiciones y el trabajo comunitario que hacemos, las cooperativas como otros tipos de organizaciones colectivas, combatimos contra los desplazamientos que genera el sistema y lejos de aceptar esa marginalidad exigimos mayor y mejor responsabilidad estatal. Por eso todas aquellas propuestas que se orienten a REDUCIR, AJUSTAR, REFORMAR conquistas ya logradas, nunca van a ser legítimas para nosotrxs sino un atropello que no vamos a permitir.
Ante esta coyuntura nacional de crisis política, económica y social y habiendo dejado en claro cuáles son nuestros principios desde los cuales apostamos a la construcción colectiva de espacios laborales cooperativos, y espacios colectivos de militancia queremos hacer una última reflexión sobre las elecciones que se vienen. Faltan tres días para votar en la primera vuelta y decidir quiénes nos van a gobernar los próximos cuatro años. El avance y envalentonamiento de sectores liberales de ultraderecha nos enfrentan a la posibilidad real de que Milei gane en primera vuelta y, si no es así, tendremos que disputar un ballotage.
La propuesta a reflexionar no es más que una invitación a repensar, analizar solx y con otrxs las propuestas de lxs candidatos para que el enojo o la angustia del contexto no nos nuble la posibilidad de desentrañar aquello que nos incomoda, con lo que estamos en desacuerdo y nos genera miedo, rechazo o desconfianza; y aquello con lo que sí coincidimos y nos sentimos reconocidos, interpeladxs ya sea de manera parcial o total. Sabemos que también el voto consciente puede reflejarse de varias maneras y creemos que este acto democrático hoy debería ser reivindicado y defendido ante tanto cuestionamiento y negacionismo. Pero entendiendo, también, que nuestra responsabilidad está en las calles, con lxs que luchan, defendiendo al pie de cañón los derechos que ya fueron conquistados y los que todavía nos quedan para vivir cada vez mejor. Que no se quede solo en el cuarto oscuro.
Córdoba, 19 de octubre de 2023
"La Casita" Cooperativa gastronómica



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